Mediante
este mecanismo, que es parte de la modernización
de la GCC, además de garantizar que las
construcciones se levantan bajo las normativas
correspondientes, las autoridades municipales
esperan una mayor recaudación de impuestos
mediante la otorgación de permisos de
construcción.
Para
lograr el objetivo se ha subdividido la ciudad
en diferentes sectores los cuales son supervisados
por ingenieros y arquitectos municipales que
a diario se desplazan por las zonas asignadas
a fin de certificar que las obras en construcción
cuentan con las licencias respectivas.
Es
importante destacar que el personal que realiza
trabajo de campo se encuentra debidamente identificado
y no genera ningún cobro al contribuyente
ya que todo pago a la municipalidad se hace
mediante el sistema bancario.
Dicha
disposición se hace con el fin de evitar
que los ciudadanos continúen siendo victimas
de estafas por personas que haciéndose
pasar por empleados municipales hacen coros
ilegales a los contribuyentes.